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Sea lo que sea el resultado del voto en el Parlament, suscribo y comparto totalmente lo que escribe hoy Antonio Lorca en El Pais:
".....¿Qué pasará si triunfa la ILP en el Parlamento catalán? Nada. Mejor dicho: se dará carta de naturaleza a una realidad, cual es que en Cataluña no hay afición a los toros, a pesar de los manifiestos que firman y de las vestiduras que ahora se rasgan muchos que no han pisado jamás la plaza de Barcelona. Motivo de otra reflexión será el análisis de este desapego, pero la ILP llega al Parlamento porque encontró un caldo de cultivo propicio en la sociedad catalana.
¿Qué ocurrirá si se desestima la propuesta ciudadana? Pues nada. Y ése es el problema; que los taurinos pensarán que han ganado una batalla, y todo seguirá igual.
Es el espectáculo el que está enfermo entre la desidia de todos sus protagonistas. No interesa a los políticos, acomplejados ante Europa y los grupos ecologistas; no interesa a los toreros, auténticos enemigos del toro bravo y encastado; no interesa a la Unión de Criadores de Toros de Lidia, que ha permitido la desnaturalización del elemento fundamental del espectáculo... Si el problema es que la fiesta de los toros no interesa a nadie... Si el problema es que todos los que de ella viven han permitido que la decadencia se haya instalado en su seno con grave peligro de que la enfermedad sea irreversible. Si el problema es que parece que todo el que se acerca al negocio taurino lo hace con el único objetivo de ganar dinero rápido...
El enemigo está en casa; son los taurinos los que se sirven de la fiesta para sus intereses. Ellos, con la colaboración necesaria de las autoridades, son los culpables de que un animal fiero y poderoso sea hoy una masa informe y moribunda que rueda por los suelos. Ellos son los responsables de que el aficionado huya de las plazas, cansado de tanto fraude y aburrimiento.
Ojalá la ILP catalana sirviera de revulsivo para afrontar los problemas de la fiesta. Pero no será así. Gane o pierda la propuesta, la fiesta seguirá desangrándose.
Por cierto, José Tomás y la plaza de Sevilla no han alcanzado un acuerdo para que el torero actúe en la Maestranza el próximo año. ¿Motivo? El maldito parné.
Ayer, en estas mismas páginas, una frase de Domingo Dominguín reflejaba a la perfección la realidad: un espectáculo brillante en manos de mediocres. Pues, eso..."
No seria la primera vez que por decir la verdad, a èl, como en pasado a Joaquin Vidal, le tacharan de "enemigo de la fiesta". Serà enemigo de esa fiesta decadente y corrupta, que solo defienden los taurinos mediocres y los pseudoaficionados lameculos, como hemnos visto hace poco en estos foros. Lo mismo nos pasa a los que reivindicamos la integridad y denunciamos el fraude: la culpa de la fiebre la tiene el termometro.
_________________ Nadie se ha muerto tomando fino y comiendo jamon de bellota.
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